Incendios en Nebraska avanzan hacia el control, pero el peligro continúa latente

Se reportan más de 643 mil acres consumidos por las llamas

March 20, 2026Updated: March 20, 2026
Oswell RezaBy Oswell Reza

Los equipos de bomberos han logrado avances significativos en el combate de los incendios forestales más grandes de Nebraska, destacando el histórico incendio Morrill, que alcanza un 98% de contención mientras continúan las labores para asegurar los puntos críticos restantes.

De acuerdo con el más reciente informe del equipo de manejo de incidentes, el Morrill Fire ha consumido más de 643 mil acres en varios condados, convirtiéndose en uno de los más extensos en la historia del estado. A pesar del alto nivel de contención, las autoridades subrayan que el fuego sigue activo. Las cuadrillas patrullan un perímetro de casi 400 millas, enfocándose en eliminar calor residual en raíces, troncos y vegetación.

Durante la jornada más reciente, la actividad del fuego fue mínima, lo que permitió intensificar labores de enfriamiento y reforzar líneas de contención. Helicópteros Black Hawk de la Guardia Nacional continúan apoyando con descargas de agua en zonas de difícil acceso, incluyendo áreas cercanas al lago McConaughy.

En paralelo, el incendio Cottonwood, ubicado al sur de la Interestatal 80, se encuentra en un 80% de contención tras afectar más de 128 mil acres. Equipos de emergencia monitorean brotes internos causados por vegetación no consumida, los cuales permanecen dentro del perímetro controlado.

El incendio Road 203, cerca de Halsey, también ha alcanzado un 80% de contención tras quemar cerca de 36 mil acres. Debido a la disminución en la actividad, el control fue devuelto a autoridades locales, que ahora supervisan la zona y comienzan trabajos de rehabilitación.

Por su parte, el incendio Anderson Bridge mantiene un 60% de contención con más de 17 mil acres afectados.

Sin embargo, las autoridades advierten que las condiciones climáticas podrían complicar la situación en los próximos días. Se pronostican altas temperaturas, baja humedad y fuertes vientos, factores que podrían reactivar focos dentro de los perímetros actuales o propiciar nuevos incendios.

Ante este panorama, los equipos han reorganizado recursos para responder rápidamente a cualquier emergencia, mientras se mantiene la restricción temporal de vuelos sobre las zonas afectadas. La vigilancia constante sigue siendo clave.